¿Ph = Photographer/photography?

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                Inmersos en un mundo plagado de imágenes, a un ritmo de 60 millones por hora en Instagram o 300 millones en Facebook, estamos sujetos a ver cuantificadamente, pero… ¿cualificadamente? Ahí es un punto sensato para reflexionar.

                No, mi respuesta es que no todas las imágenes se pueden considerar artísticas o comerciales, no porque lo diga sino porque hay un campo, marco, límite que lo sostiene. Esto ya fue tratado en otros artículos y lo relataré más adelante también. Hoy es el turno de quien está detrás de cámara; entonces, tampoco todos quienes publican o realizan imágenes brillan como oro. ¿A qué apunto? A que para poder considerarse fotógrafos hay que ser capaces de conocer en detalles el “hacer” una foto ya que todos pueden “sacar” y, entre ambas hay un puente largo por transitar (largo, mas no imposible).

                Sin querer se puede prestar a confusión que estoy observando desde arriba o me considero sobre de un pedestal, pero lejos de eso, estoy argumentando que, entre esas cantidades de fotografías por hora, muchos son personas que se plotean o tatúan las siglas “Ph” cuando no es así. Vamos a los hechos: para lograr una meta académica o emprender un negocio, no se nace de la noche al día ni tampoco sin haber estudiado, indagado o visto las bases para concretarlo. Entonces, ¿por qué ser fotógrafo es sólo quien tenga la cámara, o, quien haga click, añada filtros y listo? Implica tener en claro las técnicas, los gustos, los parámetros, las composiciones, los estilos, las teorías, haber pasado años de práctica en mayor o menor escala y más cuando se trata del fotógrafo que vive de esto porque se agregan el marketing, las inversiones, las ventas y cuantos recursos haya para mostrar que los demás pueden confiar en su trabajo, sino no llenás la heladera.

                Relacionando con el escrito del buen vino, una persona que tiene una cámara no lo convierte en fotógrafo, como tampoco aquella que ya sabe de ISO, número “f” o velocidad de obturación. Hay muchísimo más que estas tres cosas y es, bajo mi punto de vista, ser bueno en la materia, ser cordial, buena persona, abierto a las críticas, no egoísta de la información (con un click ya tenés lo que necesitás y quedaste mal parado por haberse callado), tener el equipo suficiente que responda a lo que llegás, saber que es un proceso creativo constante, ser legítimo (no copiarse) pero primordialmente ser humilde. ¡¡TODOS EMPEZAMOS DE LA MISMA MANERA!! Con la primera cámara ya obsoleta, media memoria, una PC lenta y con las ganas de crecer… pero NO TODOS SIGUEN DE LA MISMA MANERA y ahí está mi crítica.

                Los MG (me gusta), creer que lo sabemos todo, la arrogancia de tu estética, la soberbia de haber hecho uno o tres cursos y ya tener ese 50mm f/1.8 no aseguran un buen pasar; entran en un ambiente que se alimenta de la misma semilla que tarde o temprano germina. Sostener esto demanda de tanta energía que más rentable frenar, observarse para dar el paso inicial a la vereda del bien. Aclaro que no escribo esto por envidia, molestias o por sabiondo sino porque bajo ningún aspecto se llega lejos creyendo que brillas como oro cuando se vivencia lo verdadero porque ser fotógrafo involucra más cualidades personales que técnicas, porque no es grato toparse con personas así, porque existen comunidades mundiales que aprecian el talento y porque NO ES FOTOGRAFÍA, al fin y al cabo.

                Concluyo con una salvedad: libre elección.  

Por Pablo S. Delgado
octubre 2021
noviembre 2021
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